Los injertos para aumentar el tamaño o la forma de los senos femeninos se han utilizado desde 1895. El injerto conocido más temprano fue procurado por Czerny, utilizando un tejido adiposo propio de una mujer, obtenido de un lipoma —un tipo de tumor benigno— de su espalda. Gersuny trató con inyecciones de parafina en 1889, con resultados desastrosos.
Subsiguientemente, en la primera mitad del siglo XX, varias otras sustancias se trataron, incluyendo marfil, pelotas de vidrio, caucho de suela, cartílago de buey, lana de Terylene, gutapercha, dicora, pastillas de polietileno, esponja de polímero de alcohol-formaldehído de polivinilo (Ivalon), Ivalon en una bolsa de polietileno, esponja de espuma de políeter (Etheron), cinta de polietileno (Polystan) formando una pelota, poliéster (esponja de espuma de poliuretano) caucho de Silastica, y prótesis de teflón-silicona. En la historia reciente, varias cremas y medicamentos se han utilizado como tentativa para aumentar el tamaño del busto.
Berson en 1945 y Maliniac en 1950 realizaron una solapa dermafat. Pangman introdujo la esponja de Ivalon en 1950, y varios materiales sintéticos fueron utilizados durante los años cincuenta y la década de los sesenta, incluyendo inyecciones de silicona. Una estimación indica que esas inyecciones fueron recibidas por unas 50 000 mujeres. El desarrollo de granulomas de silicona y endurecimiento de los senos eran a veces tan severos que las mujeres necesitaron someterse a una mastectomía como tratamiento. Aún hoy hay mujeres que buscan tratamiento médico por complicaciones hasta 30 años después de haber recibido este tipo de inyección. El aumento de volumen de la mama no contó con una técnica fiable hasta 1962 cuando Cronin y Gerow idearon los primeros implantes de mama, que fabricó Dow Corning. Consistían en unas bolsas de lámina de silicona rellenas de aceite de silicona de grado médico.
Tecnológicamente los implantes de mama han evolucionado mucho pero en esencia la idea sigue siendo la misma. En 1992 hubo una alarma acerca de las prótesis de silicona. Se creyó que inducían enfermedades de auto-inmunidad y aunque posteriormente esta teoría se demostró infundada, tuvo como resultado que Estados Unidos prohibiera su uso durante 14 años, 2 por lo cual se utilizaron las prótesis rellenas de suero salino. Los implantes de mama de gel de silicona se hallan autorizados por las autoridades sanitarias de la Unión Europea.
El implante de prótesis de mama es una intervención relativamente sencilla y una de las más comunes en cirugía estética. Según la Asociación Estadounidense de Cirujanos Plásticos, el aumento de pecho es el tercer procedimiento de cirugía estética más realizado en los Estados Unidos, con 291 000 intervenciones de este tipo en 2005.